Durante un reciente viaje de negocios para visitar GreenBlue Sudamérica, tres representantes de GreenBlue Urban tuvieron la oportunidad de alejarse del ruido y el caótico bullicio de Buenos Aires (que por cierto tiene árboles magníficos) y exploraron el bosque subtropical más al norte de mismo continente.

Ubicado en la frontera entre Argentina y Brasil, se encuentra el magnífico parque nacional de Iguazú. Esto es fácilmente accesible a través de un vuelo de dos horas de BA. Al aterrizar, bajamos los escalones del avión y experimentamos una sobrecarga sensorial de una increíble combinación de calor, húmedad y ese delicioso, caliente, húmedo, olor a compost terroso. Este aroma picante, casi tangible, nos trae extrañamente los recuerdos de la infancia: ¡entrar en el invernadero de papá justo después de regar las plantas de tomate en un día caluroso!

Fuimos recogidos por nuestro sonriente taxista Raul. Su inglés, aunque era mucho mejor que nuestro español, no era brillante, pero su sonrisa era internacional. Un corto trayecto de 15 minutos nos encontró a las puertas del parque nacional.

Iguazú es la mejor experiencia Verde y Azul , ¡de esto se hacen los sueños de los árboles! Aparentemente, las precipitaciones y el agua son ilimitados, junto con los volúmenes asombrosos de suelo no compactado y bien aireado que se combinan para proporcionar un entorno perfecto de enraizamiento y crecimiento para los árboles y, por supuesto, otros elementos vegetales.

Aquí pudimos estudiar el óptimo entorno de enraizamiento y las condiciones de crecimiento que disfrutan estos árboles maravilloso, con el fin de profundizar nuestra comprensión sobre la delicada interrelación entre los suelos, el agua, las raíces y los árboles, y finalmente trabajar para perfeccionar la forma en que GreenBlue Urban puede ayudar a traer entornos mejorados de arraigo al paisaje urbano diseñado.

Al continuar estudiando los árboles en su hábitat natural, podemos utilizar este conocimiento para mejorar la forma en que los proveemos en las ciudades

Iguazú nos dio una visión notable y, a medida que avanzamos, vemos cuán importante es proporcionar un suelo adecuado con la protección que se necesita debajo de las áreas pavimentadas. Al aplicar esta lógica, nosotros y las generaciones futuras disfrutaremos de árboles con volumen de dosel, árboles que serán saludables y exitosos. Solo así tendremos árboles que beneficien enormemente a las comunidades existentes.

¿Dónde estaba el ‘azul’ en Iguazú? Simplemente en todas partes: en el aire, el suelo, la humedad, las fuertes lluvias y, por supuesto, las cascadas (que por cierto, debe ver como así también a los árboles, si está de visita). ¡Iguazú es una vasta serie de mega jardines naturales SUDS verdes y azules en acción! La intercepción del dosel, atenuación del suelo, recarga del suelo, filtración, cunetas y presas, tal como deberían ser. Iguazú justifica su reputación por ser una de las grandes maravillas de la creación. ¡Visítelo si puede!