El exalcalde de Chicago, Richard Daley, pronunció una vez un discurso en el congreso Great Parks/Great Cities, en el que afirmaba que «Los árboles son contagiosos y la gente, cuando los ha tenido cerca, quiere más y está dispuesta a pagar por ellos, porque sabe que obtiene algo por su dinero».

«Los árboles son contagiosos y la gente, cuando los ha tenido cerca, quiere más».

— Richard Daley, exalcalde de Chicago

Así las cosas, si la gente está dispuesta a pagar un precio muy superior por visitar una zona con grandes árboles que otra con pocos árboles (Daley, 2001), es comprensible que Chicago invierta millones de dólares cada año en su programa Greenstreets / Green Alley que, entre otras infraestructuras verdes, proporciona financiación para plantar árboles urbanos sanos en toda la ciudad. De hecho, las siguientes conclusiones muestran hasta qué punto las personas conceden más valor a los árboles adultos en las ciudades:

  • 1,60 $ (1,40 €) más por persona por visitar un sitio que estaba «mayoritariamente arbolado con algunas áreas de césped abiertas bajo los árboles», que por visitar un sitio con «césped cortado y muy pocos árboles»
  • 0,99 $ (0,87 €) más por persona por un sitio con «césped cortado y árboles dispersos, y algunos bosques densos»
  • 0,21 $ (0,18 €) más por persona por un sitio con «césped cortado, árboles dispersos y ningún bosque»

Aunque es lógica la disposición a pagar más por las áreas arboladas que por las no arboladas, es interesante constatar el hecho de que cuanto más arbolada o boscosa era la zona, mayor era la disposición a pagar de los visitantes. Y aunque en función del tipo de área también había otros elementos que incidían en la determinación de esas personas, los árboles y los bosques siempre demostraron tener más peso que los espacios abiertos, los terrenos desnudos, los parques infantiles y las instalaciones deportivas (Dwyer et al., 1989).

Como ejemplo de ingresos atribuibles a zonas arboladas, cada año más de 2,5 millones de personas visitan la Reserva Forestal Ned Brown, situada al noroeste de Chicago. Se ha calculado que 1 dólar (0,87 €) por visita es atribuible a la vegetación de la reserva forestal, mezcla de árboles dispersos y bosques con césped cortado. Esto equivaldría a 2,5 millones de dólares (2,2 MEUR) al año.

En Chicago se ven árboles, arbustos y flores en las medianas de las calles, no solo en el centro de la ciudad, sino también en los barrios residenciales de las afueras. Esto es fruto de la ordenanza paisajista de la ciudad, que obliga a los promotores de todo tipo de construcciones, desde edificios de oficinas hasta áreas de estacionamiento, a instalar (y a mantener) elementos paisajistas alrededor de su propiedad, y en las áreas con derecho de paso. Y cuanto más maduros son los árboles, mejores son los resultados.

Los árboles pueden suavizar los defectos de una ciudad, además de transmitir tranquilidad a los transeúntes e inferirles cierta sensación de control sobre lo que les rodea

Como ya dijo Richard Daley en julio de 2001, «los árboles, un pequeño parque o un simple banco en la acera suavizan los defectos de una ciudad, además de transmitir tranquilidad a los transeúntes e inferirles cierta sensación de control sobre lo que les rodea». Terminó su intervención diciendo que la ciudad de Chicago «cree que los esfuerzos por hacer la ciudad más atractiva y habitable están generando un gran retorno de la inversión. Un retorno que no se debe medir solo desde un punto de vista económico, sino también por aspectos como el orgullo, el estado de ánimo y la confianza de la comunidad». Los árboles urbanos sanos contribuyen a esto en la ciudad de Chicago, como podrían hacerlo también en cualquier otra comunidad.

¿Cómo se colocan grandes árboles adultos en zonas urbanas densamente pobladas?

Los árboles, tanto en una ajetreada ciudad como en un frondoso bosque, necesitan cuatro cosas básicas para crecer, a las que cabe añadir otras tres consideraciones en el caso de las zonas urbanas.

1) VOLUMEN DE SUELO

Lo más importante que necesitan los árboles es el suelo, es decir, tierra sana no compactada con espacio suficiente para que las raíces crezcan, no tierra compactada ni escombros. Y no en cualquier cantidad; si lo que queremos es que los árboles crezcan sanos y fuertes, se necesita una gran cantidad de suelo. Esto significa que la práctica habitual de proporcionar solo el suelo que cabe dentro de la abertura del pavimento condena al árbol a una muerte prematura, a daños en las infraestructuras y a caras reparaciones. Haga clic aquí para informarse sobre cómo determinar el volumen de suelo que necesita un árbol.

 

2) IRRIGACIÓN

La falta de agua y nutrientes es la principal causa de muerte en árboles recién plantados, a lo que se suma el agravante de que en las zonas urbanas proliferan los elementos sólidos del ajardinado que, al ser impermeables, impiden que el agua y el aire penetren bajo el suelo. Es imprescindible incorporar un mecanismo que riegue de forma eficiente los alcorques, especialmente los tres primeros años, que son los más críticos.

 

3) AIREACIÓN

Normalmente menos conocida que la irrigación, pero igualmente importante, es la aireación. El suelo y las raíces necesitan oxígeno para vivir. Si la placa de la raíz del árbol está cubierta por pavimento impermeable, como sucede en la mayoría de los árboles urbanos, se impide el intercambio gaseoso vital en la zona radicular. Un alcorque adecuado debe incluir un mecanismo que facilite el suministro de aire bajo la superficie.

 

4) DRENAJE

Los alcorques saturados de agua pueden convertirse en anaeróbicos y matar los árboles. Es muy importante prever desde el principio cualquier posible problema de drenaje.

 

Además de las cuatro necesidades básicas que necesitan todos los árboles, los árboles de zonas ajardinadas de obra dura merecen una serie de consideraciones adicionales:

 

5) CONTROL ANTIRRAÍCES

Cualquier árbol que se plante cerca de superficies pavimentadas o de servicios básicos debe ir acompañado de un sistema antirraíces adecuado. En función de lo que se necesite proteger y de dónde se encuentre con respecto al árbol, existen diversas soluciones. Las superficies de pavimento continuo, por ejemplo, obligan a encauzar las raíces hacia abajo al menos 300 mm para reducir el riesgo de que se levante el pavimento o que la raíz cause daños en la superficie.

 

6) SOPORTE

Es importante que los árboles urbanos tengan un soporte firme y seguro. Para los entornos urbanos se prefieren los sistemas de retención subterráneos, porque son los más discretos. Las alternativas son las estacas y los lazos, pero son elementos que precisan mantenimiento y, si no se tratan de manera adecuada, acaban afectando a los árboles

 

7) PROTECCIÓN

Según el entorno en el que se plante el árbol, protegerlo del abandono o del vandalismo gratuito puede ser vital para asegurar su supervivencia. Habrá que decidir si es necesario poner rejas, protectores verticales u otras medidas preventivas.