El mantenimiento de los árboles viarios se divide en tres fases muy claras.

Fase 1 – Establecimiento

Para que un árbol salga adelante a largo plazo, es esencial darle los cuidados adecuados en los tres primeros años. Asegúrese de que el programa de mantenimiento de los árboles viarios cubre los siguientes aspectos:

Riego: a veces, una única sequía puede tener consecuencias muy dañinas para el árbol. Si se espera a que las hojas pierdan turgencia y sufran estrés por la sequía, el riego llegará demasiado tarde. Asegúrese de que el riego es proactivo, y de que se aplica con la suficiente profundidad para que el árbol lo aproveche. El riego se debe distribuir a lo largo de los tres años de modo que el árbol establezca su propio sistema de raíces en relación con las condiciones de aguas subterráneas del lugar.

Eliminación de las malas hierbas: la lucha entre árboles y malas hierbas por un agua escasa puede ser muy intensa. Es recomendable mantener una zona libre de hierba y malas hierbas alrededor de los árboles. De este modo también se evita que las desbrozadoras pasen demasiado cerca, si el árbol está en una zona de césped.

Inspección regular: compruebe la estabilidad del árbol, afloje las bridas a medida que crezca el árbol y, pasados tres años, retírelas. Son incontables los árboles que han resultado estrangulados por las bridas. Busque indicios tempranos de enfermedad, estrés, clorosis, etc.; una respuesta rápida es lo que mejor funciona. Las ramas dañadas se deben podar con cuidado. Los sistemas Arborvent se deben comprobar y limpiar anualmente.

Fase 2 – Semimadurez

Ahora, el árbol está semimaduro y se está estableciendo correctamente. Los requisitos de mantenimiento deberían ser menores y fundamentalmente relacionados con la elevación de la copa, cuando sea necesario por las limitaciones del tráfico. Unas inspecciones periódicas, por parte de personal cualificado, serían muy beneficiosas para tratar cualquier otra necesidad que pueda surgir.

Fase 3 – Madurez

La fase final, cuando el árbol se aproxima a su fase de madurez plena. Los requisitos de mantenimiento para los árboles maduros pueden ser muy variados, y especializados, por lo que no es posible recogerlos todos con detalle. Si el alcorque se ha diseñado con cuidado y se ha elegido la especie adecuada para el lugar, los requisitos de mantenimiento serán escasos y cabe esperar que el árbol aporte una serie de beneficios para muchas personas, durante muchos años.